Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México.— En octubre de 2023, Brandon Miguel Castellanos Jiménez habría sido citado por quien entonces era su amigo y socio, Jorge Jesús Velázquez Torres, para sostener una reunión relacionada con asuntos de los negocios que ambos compartían. El encuentro terminó de manera violenta: Brandon fue víctima de un ataque a balazos que lo dejó al borde de la muerte.

De acuerdo con la versión difundida por su defensa y personas cercanas al caso, el empresario recibió múltiples impactos de arma de fuego y sufrió lesiones de extrema gravedad. Sin embargo, la investigación habría sido iniciada bajo el delito de lesiones, pese a que las circunstancias descritas apuntarían a una posible tentativa de homicidio.

A casi dos años de aquellos hechos, una de las principales interrogantes continúa siendo el avance de la investigación para identificar y detener a quienes presuntamente participaron en el ataque.

Mientras el caso relacionado con la agresión no habría producido resultados que permitieran esclarecer plenamente lo ocurrido, posteriormente Brandon Miguel fue detenido y acusado del delito de extorsión, acusación que él ha rechazado y que su defensa considera parte de una estrategia para perjudicarlo.

La versión de Brandon Miguel sostiene que el conflicto con su socio habría surgido a partir de su negativa a permitir la venta de drogas dentro de los establecimientos que ambos administraban. Según esta versión, esa diferencia habría provocado el rompimiento de la relación comercial y personal que mantenían.

La acusación que hoy enfrenta plantea, por ello, una interrogante central: ¿cómo pasó de ser víctima de un ataque armado a convertirse en acusado dentro de una investigación por extorsión?

Denuncian irregularidades durante su detención

La defensa de Brandon Miguel también ha denunciado presuntas irregularidades durante su detención. Entre ellas se encuentran actos que, según su testimonio, podrían constituir tortura, incomunicación y traslados entre distintas instalaciones.

Señalan que fue llevado a lugares como Toluca y posteriormente al penal de Tenango del Valle, pese a que los hechos por los que inicialmente habría sido detenido estaban relacionados con el municipio de Nezahualcóyotl.

Estos señalamientos requieren ser esclarecidos por las autoridades correspondientes: determinar quién ordenó los traslados, bajo qué fundamento legal se realizaron y si se respetaron en todo momento los derechos de la persona detenida.

De acuerdo con lo denunciado públicamente, Jorge Jesús Velázquez Torres estaría relacionado con estos hechos y contaría con una orden de aprehensión. Esta situación deberá ser confirmada por las autoridades competentes y, en su caso, resuelta conforme al debido proceso.

Un conflicto que terminó en prisión

La historia, según la defensa de Brandon Miguel, comenzó como una relación de amistad y sociedad empresarial que terminó fracturándose.

El empresario sostiene que se negó a permitir o participar en actividades relacionadas con la venta de drogas dentro de sus negocios. A partir de entonces, habría surgido un conflicto con su socio, al que anteriormente consideraba uno de sus amigos más cercanos.

La acusación de su defensa es contundente: primero habrían intentado quitarle la vida y, al no conseguirlo, posteriormente habrían buscado quitarle su libertad y afectar sus negocios mediante una acusación que considera falsa.

También se han señalado presuntos contactos e influencias dentro de instituciones del Estado de México que habrían sido utilizados para perjudicarlo. Estas afirmaciones, por su gravedad, deberán ser investigadas y acreditadas mediante pruebas ante las autoridades correspondientes.

Piden una investigación a fondo

El caso ha llegado a instancias federales. De acuerdo con lo señalado por personas cercanas al expediente, desde la Presidencia de la República se habrían girado instrucciones para que la situación de Brandon Miguel sea revisada y se realice una investigación exhaustiva, asunto que estaría siendo atendido por la Secretaría de Gobernación.

Actualmente, Brandon Miguel Castellanos Jiménez permanece privado de su libertad en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social Neza-Bordo, en Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México.

Su defensa insiste en que no busca privilegios, sino que las autoridades revisen de manera integral las investigaciones, las actuaciones ministeriales y judiciales, así como las circunstancias en las que fue detenido y posteriormente encarcelado.

El caso deja preguntas que deberán responder las autoridades: ¿por qué una agresión con múltiples disparos fue investigada inicialmente como lesiones?, ¿qué avances existen para identificar a los responsables del ataque?, ¿cómo se construyó la acusación por extorsión?, ¿fueron legales los procedimientos de detención y traslado?, y ¿existieron influencias externas en las investigaciones?

Son interrogantes que únicamente podrán resolverse mediante una investigación objetiva, independiente y sustentada en pruebas.

Mientras tanto, Brandon Miguel lleva cerca de dos años privado de su libertad y continúa sosteniendo que es inocente.

Su caso representa una exigencia de justicia que va más allá de su libertad personal: esclarecer quién intentó matarlo, quién lo acusó y si detrás de su encarcelamiento existieron intereses ajenos a la procuración de justicia.

Por Honorio

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